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viernes, 2 de septiembre de 2011

No es un terremoto, pero se le parece


Nuestra cotidianeidad está siendo sacudida por cosas feas últimamente,  asesinatos por celos, por venganza, por un celular, por un club, por un NADA. Pareciera que se perdió el valor a la vida humana, ese respeto que nos inculcan en casa, para los que tenemos la suerte de recibirla, ese respeto hacia la integridad física de las personas, su personalidad, respetar la opinión, la forma de pensar, respetar, respet.., resp.. Termina.

Comenzó con el caso Trotte del que hasta el cansancio se habló, se vio de todo, se supo “Todo”, y ahora quedo en nada, personalmente tengo la opinión que un tipo de esa “grosura” no durara encerrado demasiado. Luego de este caso, se convirtió en casi una moda, parejas que por celos, o por sentirse dueño de la persona, disponen de la vida como si fueran Dios, motivos totalmente injustificados por sobre la inexistencia de motivos para sacarle la vida a alguien.

Si bien la muerte de una persona no puede ser menos que una violación o abuso, este último es el camino más largo al final. Alumna manoseada por sus compañeros de colegio, con presencia de maestros en el lugar es algo totalmente inentendible. En qué cabeza cabe tomar como broma un manoseo, no sé si es suerte o cuestión de qué será que en mi época de colegio, si bien me molestaba y me plagueaba por eso, los profesores, maestros de disciplina, celador y cñia, no nos dejaban hacer nada, nos andaban detrás para que hagamos bien las cosas, que está pasando con los profesores, y con los alumnos?, haku pa lo mita hia chéve!

Y lo más actual, es el secuestro de esta mujer, Dalia Scappini, que camino al trabajo, fue secuestrada. Sinceramente es algo que no entiendo, porque afligir de esa manera a la familia de una chica inocente, joven, profesional y con tanto por delante. Y tocar el papel de los medios de Comunicación, futuros colegas que deberían ser ejemplo para nosotros estudiantes, pero si esos son mi ejemplo, prefiero poner un carrito y vender pancho.

No creo que sea necesario mostrar tantos datos de la secuestrada, que para mí son irrelevantes, como su estado civil, si tiene hijos o no, o mostrar  en las fotos la cara de sus amigas, es piko necesario? Exponen a gente que no tienen nada que ver, que solo acompañan a la familia desde adentro y que no necesitan ser vistas.


Ayúdenme futuros colegas, a creer que puedo hacer periodismo veraz, honesto y casi objetivo alguna vez en mi vida. Situaciones que sacuden al país, no es un terremoto, pero se le parece, esperemos que no sea la final...

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